Matías Sepúlveda, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Cirugía Bariátrica y Metabólica, y Patricio Covarrubias, secretario general de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica, defienden la importancia de que la cirugía bariátrica sea acompañada de un procedimiento plástico de carácter reconstructivo. “En EE.UU., esta ya es considerada el paso final del cambio corporal, entendiendo que esto es una enfermedad crónica”, explica el doctor Covarrubias.

Tras una fuerte caída durante la pandemia, las cirugías bariátricas electivas en Chile volvieron a realizarse en agosto de 2021, con un alto interés de los pacientes. Por una parte, de aquellos que ya estaban a la espera de su operación. Por otra, de quienes pasaron a quererla luego de que una serie de estudios demostraran que la cirugía bariátrica salva vidas.

Además, desde marzo de este año empezó a regir el bono PAD (Pago Asociado a Diagnóstico) para la cirugía bariátrica, especialmente las dos técnicas más utilizadas en Chile: la manga y el bypass gástrico. “Eso significa que FONASA financia gran parte de la operación y el paciente tiene que poner la otra parte”, explica el Doctor Matías Sepúlveda, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Cirugía Bariátrica y Metabólica.

Con esa iniciativa, sostiene el experto, no solo se benefician los pacientes, sino también el Estado “dado que, al hacerlo, se disminuye la posibilidad de que estas personas tengan enfermedades crónicas” y los cirujanos, “quienes tenemos la posibilidad de tratar a más pacientes”. El Doctor Matías Sepúlveda espera que, tras la implementación del bono PAD, las cirugías vuelvan o superen los niveles de 2018-2019, cuando se realizaban alrededor de 8.000 procedimientos bariátricos al año.

No obstante, el Doctor hace énfasis en que, al igual que siempre dice a sus pacientes, la cirugía bariátrica es solamente el puntapié inicial de un tratamiento “que es de por vida”. En su opinión, este debe tener un enfoque multidisciplinario, médico, nutricional, quirúrgico, psicológico, kinésico e, incluso, cirujano plástico.

“La obesidad es una enfermedad multifactorial, por lo que la cirugía bariátrica, si bien puede tener un efecto benéfico a la salud mental de los pacientes, también puede producir un detrimento de esta si no se les incentiva a estar en control de su vida, porque es una enfermedad que va a estar presente siempre”.

 

“El paso final del cambio corporal”

Dentro de ese aspecto multidisciplinario, sostiene el Doctor Patricio Covarrubias, secretario general de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica, “la cirugía plástica cumple un papel reconstructivo después de una baja masiva de peso”.

A menudo, después de una pérdida elevada de peso, los pacientes quedan con un exceso de piel y grasa en la parte media y baja del abdomen, lo que en Chile se conoce como “guatita de delantal”. El procedimiento para eliminar, quirúrgicamente eso, consiste en reconstruir y corregir la pared abdominal, y es llamado abdominoplastia.

Además, sostiene el Doctor Patricio Covarrubias, “la cirugía plástica también puede ayudar en la caída de glúteos, de las mamas, soltura de piernas y brazos e, incluso, piel del rostro. Se trata de una cirugía grande, que mejora la apariencia, tonifica el cuerpo, y esto ya empieza a complementar el aspecto psicológico, con un aumento de la autoestima”.

El secretario de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica hace énfasis en que en muchos casos pacientes con obesidad piensan que la cirugía plástica los va a ayudar, pero que en realidad estos deben pasar primero por un especialista bariátrico y contar con acompañamiento. “Y recién después de todo ese proceso, pueden volver a nosotros, cerrando este círculo médico multidisciplinario que es fundamental”, plantea.

“Es clave que podamos aunar fuerzas y trabajar en conjunto para poder hacer un trabajo integral con los pacientes”, insiste. “Yo creo que cada vez más los cirujanos bariátricos, el equipo de obesidad, también van considerando a la cirugía plástica como parte del tratamiento, como una cirugía reconstructiva. En EE.UU., esta ya es considerada el paso final del cambio corporal, entendiendo que esto es una enfermedad crónica”.

El Doctor Matías Sepúlveda coincide. “Lo bonito de esta especialidad es que está en permanente evolución y así como al principio pensábamos que la cirugía bariátrica era la cura para todo, hoy nos damos cuenta que es un tratamiento más que se complementa con otros y ahora se ha ido incorporando la cirugía reconstructiva como una parte fundamental del manejo a largo plazo de estos pacientes”.

Actualmente, explica el doctor, entre los seis y los doce meses de operados los expertos bariátricos recomiendan al paciente que, si es que tienen exceso de piel abdominal, que vayan a consultar a un cirujano plástico acreditado por la Sociedad. “La verdad es que todo lo bueno que puede generar una cirugía bariátrica en la salud de una persona se puede ir al tacho de la basura si esta persona queda con una deformidad muy evidente en el cuerpo, y eso baja la autoestima. Por eso, para nosotros es importantísimo que esto sea parte del PAD, y que esté dentro de las posibilidades que estos pacientes puedan optar a este tratamiento”.

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