Fuente: Revista Caras

Optar por una cirugía plástica continúa siendo una alternativa creciente en popularidad. Según informó la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS) las cifras aumentaron en un 9% el año pasado, siendo las mujeres, con la cifra de 86,2% las que más acuden a este tipo de procedimientos. Pero los hombres no se quedan atrás, particularmente en Chile donde representan un 20% de la demanda, alzándose a la tendencia mundial de 13,8%.

“Las cifras oficiales muestran que en el país las cirugías están creciendo a un ritmo acelerado, que significa alrededor de un 20% anual”, dice la Dra. Montserrat Fontbona presidenta de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica. A pesar de que Chile aún no alcanza las cifras que tienen Brasil, Argentina o Colombia (principalmente por un tema de idiosincrasia), sí es increíble el sostenido crecimiento que se ha mostrado en el interés por la cirugía plástica. Asimismo, la especialista dice que el aumento en los hombres que se someten a cirugías plásticas se debe a una apertura de mente, ya que están “más abiertos a someterse a algún “retoque”. ¿Cuáles son las motivaciones que llevan a hombres y mujeres a hacerse estos retoques? ¿Cuánto afecta la edad y la época del año? ¿Cuán fuerte es la competencia que presentan los tratamientos no invasivos que tantos adeptos han ganado en el último tiempo? Los principales especialistas nos ayudaron a resolver las dudas.

¿QUÉ BUSCAMOS CON LA CIRUGÍA?

En la gran mayoría de los casos, la cirugía plástica se vislumbra como la solución rápida a un problema físico, pero cuyas raíces son mucho más profundas. La Dra. Lina Triana, vicepresidenta de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, afirma que la principal razón de por qué las personas, independiente de su género, están dispuestas a pasar bajo el bisturí es “porque hay algo con lo que no se sienten bien de su cuerpo”. Este “no sentirse bien” va ligado a la autoestima y a cuánto adherimos a los cánones de belleza aceptados por la sociedad de la que somos parte.

Muchas veces se busca cambiar una característica física de nacimiento que es distinta a lo que otros interpretan como “hermoso”, como una nariz demasiado pronunciada, orejas sobresalientes o párpados caídos, entre otros. En gran parte esto surge por una necesidad personal de sentirnos hermosos, pero también puede suceder por intentar agradar a otros: “Hay personas que recurren a la cirugía después que una persona cercana lo menciona y desde ahí empieza a molestarle”, ejemplifica la Dra. Triana. “Normalmente se busca corregir deformidades o asimetrías de alguna parte del cuerpo, ya sean derivadas de factores adquiridos o congénitos y/o por los cambios que generan en nuestro cuerpo los procesos fisiológicos como embarazos, partos, lactancia y el propio envejecimiento”, complementa la Dra. Teresa Chomalí, cirujana plástica de la Clínica Universidad de los Andes. Retrasar el paso del tiempo es el principal objetivo que impulsa tanto a hombres como mujeres a consultar con un especialista, por la creencia de que eso ayudará a la autoestima. “La gente cree que su vida será más fácil y más exitosa si se ajustan a las normas culturales”, agrega la Dra. Chomalí.

“Asimismo, para otras personas una cirugía plástica puede significar una importante ayuda psicológica tras vivencias especiales de vida, como la maternidad. El objetivo es recuperar y mantener nuestras formas lo más cercano a lo normal posible, con el fin de mejorar nuestra autoestima, bienestar y salud emocional”. El paso del tiempo, a su vez, determina que la mayoría de las cirugías plásticas ocurran después de los 40 años, cuando la flacidez, las líneas de expresión o la grasa acumulada impulsan a hombres y mujeres a buscar una ayuda médica. El Dr. Llamil Kauak, cirujano plástico de Clínica Las Condes explica que los principales problemas que acarrea la edad son: “Se va acumulando grasa corporal que ya no se elimina con dieta ni gimnasia, cambian las mamas, hay flacidez progresiva que dejan los embarazos y finalmente el paso de los años envejece la cara; los párpados tienen exceso de piel y aparecen las bolsas de grasa que aumentan los años y el aspecto de fatiga”.

No obstante, esto no quiere decir que las cirugías más tempranas no ocurran, particularmente en las mujeres, cuya autoimagen es fundamental desde muy niñas. “Siempre intentamos que cumplan su desarrollo pondoestatural para iniciar los cambios deseados. También se debe evaluar las reales motivaciones de sus solicitudes, su coherencia y si es posible alcanzar los resultados”, agrega el Dr. Kauak. “Los hombres jóvenes, por su lado, suelen solicitan la eliminación del tejido mamario (aproximadamente a los 17 y 18 años) o corregir una nariz aguileña”.

HOMBRES VS MUJERES

Una de las principales diferencias del género es cómo se enfrentan a la opción de una cirugía plástica, tanto previo a ella como después. El género femenino tiene mucho menos prejuicios y no teme hablar con más libertad sobre las cirugías con sus amigas o familiares. “No les da tanta vergüenza contar lo que se hicieron.

Y si además les fue bien, son muy buenas en alentar a otras para que también lo hagan”, dice la Dra. Triana. Los hombres, en cambio, prefieren no compartir la decisión y la toman de forma rápida y determinada. “Una vez que se deciden, lo hacen de inmediato. Mientras que las mujeres pueden pasar años pensándolo y buscando opciones sin tomar la decisión”. La Dra. Chomalí está de acuerdo con la recurrente impaciencia de parte del género masculino. Según su experiencia como cirujana plástica, las mujeres tienden a ser mucho más realistas, mientras que los hombres buscan soluciones perfectas e inmediatas.

“La mujer tiene más conciencia acerca del tiempo, los resultados y las obligaciones necesarias para conseguir una correcta recuperación. Los hombres, por su lado, obvian los aspectos y los detalles para conseguir una recuperación postoperatoria satisfactoria. Son más proclives a generar expectativas poco realistas y a estar más descontentos con los resultados finales”, explica. Volver antes de lo recomendado al trabajo, no pedir ayuda cuando se requiere y prescindir del factor solar son algunos de los errores más comunes.Respecto al tipo de cirugía, el tratamiento más común entre las mujeres es el aumento de mamas, la liposucción y rinoplastia mientras que los hombres tienden a preferir “la lipoaspiración del submentón y los flancos, corrección de párpados y cara”, dice el Dr. Kauak. El rejuvenecimiento vaginal también ha ido en aumento, particularmente después de haber sido madre más de una vez.

PRINCIPAL COMPETENCIA

En los últimos años, los tratamientos no invasivos se han perfeccionado enormemente en tu tecnología, abriendo un nuevo campo de posibilidades para retocar el cuerpo y aumentar la autoestima. Los rellenos de ácido hialurónico y bótox, por ejemplo, son favorables en cuando a su mejoría y resultados.

¿Significa esto que el futuro de las cirugías plásticas está en duda? “Evidentemente la mezcla de los procedimientos da los mejores resultados”, dice el Dr. Kauak. “Los tratamientos dermatológicos para mejorar la piel son eficaces, y mucha tecnología reductiva se ha incorporado a través de diversos tipos de láser. Sin embargo, existen excesos de piel y flacidez que solamente la cirugía podrá corregir”. Asimismo, las cirugías plásticas de encuentran en un momento revolucionario, con tecnología nunca antes vista y numerosos campos aun por explorar.

“En la actualidad ofrecen una gama de opciones que hubiesen sido inimaginables en las generaciones anteriores”, dice la Dra. Chomalí. Esta innovación se ha acelerado precisamente por el aumento de la demanda, presentando grandes “avances en la ingeniería de tejidos, trasplantes faciales y de extremidades (manos), y una increíble variedad de productos biológicos (materiales de reconstrucción derivados de organismos vivos) que han entrado con fuerza en el campo de la cirugía plástica”, afirma la especialista. De igual manera, los avances en el estudio e implementación de las células madres promete abrir más alternativas dentro de este tipo de procedimientos. “Se sigue trabajando en las aplicaciones terapéuticas de las células madres.

En general, los avances clínicos utilizándolas sugieren un futuro prometedor para la apertura de una nueva estrategia terapéutica dentro del ámbito de la cirugía plástica”, agrega la Dra. Chomalí. A pesar de que los tratamientos no invasivos pueden presentarse como una competencia, los avances de la ciencia siguen posicionando a las cirugías plásticas como la forma más demandada de perfeccionar el cuerpo. Los especialistas concuerdan que en el futuro se esperan grandes innovaciones, una participación mucho mayor de los hombres y un énfasis de la mujer por las cirugías centradas en su sexualidad.
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DATOS

Hombres y cirugías plásticas

El 85% de las personas que se somete a cirugía estética son mujeres. En 2017, un 11% de las consultas sobre cirugía plástica que recibimos proceden de los hombres, mientras hace tres años se situaban en torno al 4%.

El sexo masculino se preocupa por sentirse bien con su aspecto físico y nuestra sociedad ha presentado un cambio, normalizando este hecho. De acuerdo a lo: datos entregados por la American Society for Aesthetic Plastic Surgery, las cirugías estéticas en hombres han tenido un aumento de un 273% desde 1997 hasta 2015.

Fuente: Dra. Teresa Chomalí, cirujana plástica de la Clínica Universidad de los Andes

DATOS

CIRUGÍAS más comunes

Estos son los procedimientos más requeridos, tanto en Chile como en el resto del mundo.

• Aumento de mamas (15,8%).

• Liposucción (14%).

• Cirugía de Párpados (12.9%).

• Rinoplastia (7,6%).

• Abdominoplastía (7,4%).

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