Hace algunos años, el boom de las cirugías estéticas estaba centrado en implantes mamarios excesivos, narices esqueléticas respingadas y labios voluptuosos. Ahora la tendencia busca resultados súper naturales y suma a un grupo de la población que, además, exige instantaneidad: son los millennials. ¿Qué se operan y por qué? Aquí las respuestas.
Hablarle hoy a millennials (jóvenes de entre 18 y 32 años de edad) sobre rollos de película fotográfica, máquinas de escribir, casetes de audio, disquetes o ‘beeper’, es como conversarles en otro idioma. Y es que para ellos resulta imposible imaginar una existencia donde las cosas no ocurran en tiempo real. Definitivamente, algo que marca a esta generación es estar siempre conectados y constantemente expuestos a través de las redes sociales. Algunos miden su aprobación mediante ‘likes’ y comentarios en lnstagram y eso ha tenido un verdadero impacto en la imagen que quieren mostrar. Es aquí donde las cirugías estéticas cobran importancia. A pesar de que la tendencia apunta a lo natural, sin importar la edad, el porqué es lo que diferencia a los millennials de generaciones anteriores.

“Hoy los jóvenes se sacan muchas fotos y las comparten, lo que hace que estén permanentemente evaluando su imagen y buscando imperfecciones”, asegura la jefa de Estética de Clínica Terré, Paula Vergara. Según cifras de la Sociedad Norteamérica de Cirugía Plástica, la generación millennial consulta cada vez más por este tipo de intervenciones y se practican más de 400 mil procedimientos al año en Estados Unidos. También en Chile las cirugías en jóvenes han aumentado notoriamente. En base a la información entregada por la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica (SCCP), su presidente, Dr. Claudio Thomas, afirma que se puede reconocer una tendencia en lo que buscan las nuevas generaciones.

Históricamente, las cirugías de aumento mamario siempre ha estado entre las más solicitadas por mujeres de todas las edades, incluyendo alas jóvenes de entre 20 a 35 años. Sin embargo, el recambio generacional ha modificado los volúmenes deseados. Hoy buscan un resultado armónico con el cuerpo y ante todo, que el resultado se vea natural. También siguen siendo frecuentes los casos de mujeres que se someten a una reducción mamaria, que ahora es mucho más requerida. “Generalmente se ha asociado la mama a un concepto de feminidad, es algo muy importante y trascendente desde el punto de vista físico y sicológico, de la autoestima, la percepción que uno tiene de sí mismo y la proyección que se quiere entregar”, explica la expresidenta y actual cirujana de la SCCP, Dra. Montserrat Fontbona.

Otra intervención reductiva muy requerida es la liposucción, que no está prescrita para pacientes con obesidad, sino solo para remodelar zonas del cuerpo que tengan depósitos de grasa, pero en personas de peso normal o con leve sobrepeso. Consiste en extraer la grasa de manera que la piel de la zona intervenida se acomode a la nueva posición y se retraiga. Las liposucciones más comunes son las del abdomen, el rollo de cintura y el del sostén, los muslos y los brazos. “Las redes sociales hacen que las personas expongan su cuerpo en distintas situaciones y actividades, volviéndolas más críticas con su físico”, dice la doctora Fontbona, subrayando que esta intervención requiere tiempo de recuperación y cuidados, pues presenta riesgos de anemia, trombosis y hasta mortalidad cuando la realizan manos inexpertas.

INFLUENCIA CULTURAL

En la era de las selfies, la nariz puede llegar a ser crucial para el resultado de una foto subida a las redes sociales y la rinoplastia es otro procedimiento que puede cambiar mucho la autoestima de las personas.

La SCCP sostiene que esta operación debe ser personalizada, pues la nariz tiene que ser armónica con el rostro de cada persona. “El objetivo es que se vean naturales, como si hubieran nacido de esa forma”, comenta Fontbona.

Aparte de la exposición que el común de los millennials consigue a través de las redes sociales, existe una exhibición de mayor publicidad a través de los influencers, quienes mucha veces muestran en sus fotos una imagen que a largo plazo afecta la percepción de lo que las personas entienden por perfección. Los cirujanos aseguran que cuando estos influenciado-res se realizan alguna intervención nueva, esta inmediatamente se pone de moda. Es el caso de las famosas bolas de Bichat, un acúmulo graso localizado en el interior de la mejilla, cuya extracción consigue un aspecto facial más delgado, es decir un rostro afinado y largo. Pero ¡ojo!

“Aplica cuando la necesidad es real, no de forma abierta. Si se realiza en un paciente que no está indicado, desde los 40 a 50 años, tendrá un efecto negativo de mejillas hundidas y arrugadas”, aclara el Dr. Thomas. Y agrega que hay una sobre-expectativa con el resultado de esta cirugía y sospecha que eso se debe a que hubo algunos casos muy mediáticos, como el de la periodista Valeria Ortega, quien explica que se lo hizo por algo personal y no para que la gente viera el resultado: “Era mi piedra en el zapato”, admite.

Por otra parte, la otoplastia es una cirugía destinada a corregir deformidades, habitualmente congénitas, de la oreja. La intervención logra dar la forma que tiene la oreja cuando el desarrollo es completo. Uno de los casos más frecuentes es el de orejas aladas (tipo Dumbo). Hoy algunos padres llevan a sus hijos de cinco o seis años a corregir esta malformación. Según el Dr. Thomas, hacerlo a tan corta edad se explica porque es cuando los menores comienzan a despertar la imagen corporal. Sin embargo, hay muchos millennials que crecieron con esta condición y en algunos casos les afectó su seguridad, por eso ahora deciden realizarse la cirugía. “En el caso de las mujeres, muchas veces en la infancia se taparon las orejas con el pelo y después de los veinte años optaron por operarse”, comenta.

La tendencia a lo natural va de la mano con la cultura en la que se vive. Por ejemplo, en países como México los jóvenes priorizan la cirugía facial: nariz, mejillas y mentón. Es más, el cirujano plástico estadounidense Dr. Edward Chang aclara que en un país tan grande como los EE.UU. pueden existir distintos intereses dependiendo del estado: “Las cirugías plásticas en Los Ángeles, San Francisco, Florida y Texas son mucho más comunes y notorias que en el resto del país, donde las personas buscan verse natural”, concluye el cirujano plástico.

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